Y ahora te lo digo a tí. Mi sapito que ya se ha convertido en príncipe azul después de 2 años y después de unas duras pruebas. Te amo con toda mi alma. Gracias por saber ser mi media naranja y por no ser mi media cebolla ni mi medio limón.
Como es que no te das cuenta de que yo, con tan solo verte, empiezo a temblar ..
lunes, 29 de agosto de 2011
catorceochonueve.
¿Cómo olvidar todas las veces que me ha hecho sentir especial, diferente, mayor, madura, niña, loca, enfadada, triste, romántica, cursi .. ? Es increíble como pasa el tiempo. Hoy tengo la necesidad de repetirle una y otra vez lo maravilloso que es y será siempre. Es mi amigo, mi compañero, mi confidente, mi osito de peluche, es mi novio, mi amante y mi vida. ¿Saben? Hace 2 años y medio mi vida dió un giro inesperado, hasta tal punto de llegar a pensar que en la vida encontraría a nadie que me equilibrara hasta que la encontré y esa persona fue él. Quizás , nuestro cuento no empezó de una manera muy romántica que digamos, yo creía que era el típico friqui que se pasa el día haciendo el gilipollas con sus amigos y fíjate por donde, me enamoré de la persona que menos pensé que estaría hecha para mí. Cuando besé sus labios me di cuenta de que no podemos estar buscando al sapito que cuando lo besas se convierte en el principe azul, porque estaríamos buscando algo imposible. El sapito no se convierte en príncipe cuando lo besas, sino cuando lo ayudas a transformarse cada día en un bichito mejor, hasta tal punto de que con el paso del tiempo podamos ponerle los pantalones, el abrigo , la camiseta y los zapatos de príncipe. Pero antes de eso creo que , nuestro sapito en proceso de convertirse en príncipe, tiene que tener una espada, y la primera prueba que tiene que superar es poder vencer a esos dragones, brujas, y otros animales inimaginables. Y por último de todas esas cosas cuando ya podamos decir que es un príncipe, le daremos la esperada y sufrida corona.
